De enojos no revelados y malentendidos

miércoles, 13 de diciembre de 2017

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Pasa -y muy a menudo- que alguien nos hace enojar, o que hacemos enojar a alguien y por ello hay un cambio de actitud en alguna de las partes, pero últimamente he comprobado que no siempre es tan clara la situación como pensamos, procuraré tocar ambos lados de la cuestión y demostrar que -como la mayoría de lo que hacemos como humanos- nuestro comportamiento no tiene sentido.

Caso 1. Un protozoario enojado.
El todasmías llegó a trabajar en el mismo lugar que yo hace alrededor de ocho meses, ahí por Semana Santa. Si ustedes leen mis redes sociales sabrán que el hombre causó diferentes reacciones en mí, y en decenas de chicas del trabajo. Por alguna razón aún desconocida, el susodicho brincó mi filtro antipatanes y llamó demasiado mi atención con su coquetería, hasta que descubrí que ese hombre era galante conmigo y con todas, y que los lindos gestos que parecía tener hacia mi persona eran solo una de sus herramientas para traer a todas detrás. Cuando descubrí que el hombre solo estaba jugando decidí alejarme de él, principalmente porque es irresistible y no podía no sentir cosillas estando ante su presencia, pero también para hacerle notar que no iba a tenerme en su listado de admiradoras. He de confesar que los primeros días esperaba una reacción de su parte, que me cuestionara el alejamiento o que hiciera un comentario al respecto, pero no pasó nada, fue tal el distanciamiento que por un momento hasta fue sencillo olvidar su existencia en el otro piso (afortunadamente podemos no vernos en días). Al rededor de dos meses después me preguntó si me habían prohibido hablarle ¡dos meses después!, para ese entonces ya casi ni me acordaba que yo me había alejado}, es decir, para mí había sido muy evidente el haberle dejado de hablar, pero él lo notó cuando yo ya ni me acordaba. Pese a todos los discursos que había ensayado para cuando me preguntara, solo le respondí "no, cómo crees, solamente ya no voy para tu área porque tú estás en ella y no te quiero ver". Platicando con personas cercanas me han dicho muchas veces "es que le demuestro mi enojo y no hace nada", y he descubierto en todos esos casos que la otra persona ni se entera de ese enojo, o sea que, ese "demostrar" no está funcionando de forma muy clara y nosotros sufrimos porque creemos que sí, a continuación enlisto a manera de spoiler cosas que no demuestran nuestro enojo o inconformidad aunque creamos que sí.
  • No saludar a alguien nunca más. Pueden sospechar tu enojo, o pueden solo etiquetarte como una persona voluble que le deja de hablar a la gente de la nada.
  • Cambiar el tono con el que les hablamos. Punto 1. Hay personas que ni siquiera reconocerán que les estás hablando de forma distinta, punto 2. Siempre es más probable que crean que estás loco y eres un voluble antes que asumir una probable responsabilidad en tu cambio de actitud.
  • Cambiar el tono ¡de los mensajes de texto! en serio, solo tú lees la ironía en tus palabras, tu tono despectivo o tu supuesto desinterés.
  • Dejar de hacer cosas por ellos. Al igual que en los primeros puntos, pensarán que eres voluble y que un día cambiaste de la nada.
Quiero hacer énfasis en algo, como ya comenté, es muy probable que ni se enteren que te han hecho enojar, pero supongamos que así fuera y lo descubren ¿qué ganas con tu guerra silenciosa? La persona quizá sepa que estás enojado o que actúas raro, pero ¿crees que logre descifrar que tu enojo viene porque no dijo salud cuando estornudaste aquella mañana del 95? será que inconscientemente (o medio consciente) esperamos que esa persona cruce la puerta y venga a ofrecernos nuestra merecidísima disculpa "noté que ya no me sonríes como idiota en la comida ¿estás enojada? ¿te molestó que le coqueteara a todas al mismo tiempo que a ti? no volverá a pasar, sonríe otra ves, por favor" ejemplo de frase que nunca me iba decir el todasmías al notar mi naciente desinterés. El punto es que ¿qué busca uno con esos enojos entrelineados? si me haces enojar voy y te digo (si es que me interesa tu amistad), en el caso de este hombre decidí mantener la distancia, pero no por un enojo bobo sino porque para mí era más sana esa distancia y no me ilusionaba más, pero claro he ahí una diferencia, ya no era un silencio para que veas que estoy enojada, fue en realidad buscar la distancia sin esperar una reacción de su parte.

Caso 2. Malentendidos dramatizados entre hermanas.
Era un día de algún año, mi hermana estaba muy feliz porque me quería presumir algo que escribió. Yo estaba muy feliz porque le quería presumir lo que yo había hecho. Ambas esperábamos que la otra hiciera una fiesta a nuestro trabajo, se emocionara y devorara la obra en una sentada, pero no fue así, ambas sentimos lo mismo "a mi hermana no le interesó lo que hice", meses después salió el tema en otra conversación y compartimos que ambas sentimos eso, cada una estaba tan emocionada por mostrar lo suyo, que no le dio importancia al trabajo de la otra. Expresarlo en ese momento nos quitó ese mal sabor de boca, y además vimos que ambas tuvimos la misma actitud, no podíamos culpar a la otra de egoísmo, solo actuamos como lo sentimos en ese momento, aunque cada una esta centrada en lo suyo.

  Caso 2.1. Malentendidos entre primos 
Estrené Sin Primaveras y me aseguré de publicarlo por todos mis medios, me sorprendió la respuesta, me pidieron enviar el libro a otros estados e incluso países. Amigos a los que tenía años sin ver me escribieron solo porque querían tener su ejemplar, y por supuesto mis primos (que han sido siempre mis mayores apoyos) me escribieron apartando los suyos pidiendo el envío, e incluso solicitando varios para poder regalar a sus conocidos.

Vino mi primo que ha cumplido la función de hermano casi toda mi vida. Yo esperaba que (como todos los demás) justo después del saludo me pidiera ver el libro, cabe aclarar que él fue el único que estuvo enterado durante el proceso, al que le platiqué que ya estaba en imprenta etc... El vio mi libro en el cuarto él esperaba que yo se lo mostrara y le compartiera lo que había hecho. Ambos nos quedamos esperando (sonido de grillos). Me enteré por mi hermana que él comentó algo como que "seguramente había olvidado mostrarle el libro" ¿Qué les digo? Ambos teníamos interés en que él viera el libro, ninguno tomó la iniciativa, y nos quedamos con la idea de que el otro no lo hizo...

Caso 3. Este protozoario no irá a tocar a tu ventana con flores para ofrecerte la disculpa (o lo que sea) que esperas.
Hay una mujer en mi vida a la que estimo mucho, pero se enoja por todo. En un inicio yo me preocupaba y le preguntaba si yo había hecho algo, algunas veces sí, pero la mayoría de las veces no. En realidad ella estaba enojada con alguien más y solo venía a mostrar su enojo frente a mí. A aventar las cosas, pisar fuerte, contestar de mala gana y hacer evidente su enojo. O sea, sí mija, ya entendí estás enojada,pero hacérmelo ver de esa manera no logra nada, ni me entero qué tienes, ni se te quita el enojo, al contrario, aumenta porque nadie te entiende y nadie llega a disculparse contigo por algo que ni siquiera sabe que hizo (o no hizo). 
En algún momento de mi vida siempre quería saber que tenían las personas a mi al rededor, quería ayudarlas o que se sintieran bien. Después de demasiados tragos amargos, rechazos y malos tratos decidí que cada quien sufre porque quiere, yo no tengo por qué andar adivinando que tienes un problema conmigo, como tú tampoco tienes que adivinar que yo me enojé contigo porque aquél día en el camión no me saludaste cuando yo te sonreí con mi mejor sonrisa -aunque cabe aclarar que no lo hiciste, porque al igual que yo eres miope y ni siquiera me viste-.
Decidí escribir esto porque noté que un compañero me está tratando con desdén, porque me está ignorando y aventó la puerta de mi área, y porque sé que no me dirá nada, aunque quizá ya se quejó de mi con los otros (o no).
En verdad si se enojan conmigo díganme, para saber si procuro solucionarlo, o al menos no llegar riendo y bromeando como suelo hacerlo y hacer que se enojen más porque "no me importa lo que sienten" (porque no sé que sienten, ejem). Por mi parte, procuraré no hacer más berrinches silenciosos que solo afectan más a mi paz interior, y que no resuelven nada. 

Y hasta aquí esta noción protozoarial sobre los enojos no dichos, una de esas razones que me hacen huir de la humanidad.

Dejar de ser

miércoles, 30 de agosto de 2017

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Se necesitan clases para ser invisible,
para caminar sin dejar rastro,
ser aquella de quien nunca han sabido el nombre
y mucho menos qué hace en estos lares.

Confundirme entre la multitud hasta no verme,
Ser silenciosa, no alertar al universo mi presencia,
¡Ja! silenciosa... ¿me pueden imaginar?

Perdón, les decía, solicito clases para ser invisible.
Mi segundo nombre significa antorcha resplandeciente,
¿Se puede brillar y no ser visto? no estoy segura.

Ayer un tipo me dijo que en realidad me gusta ser vista,
le dije que sí, que así somos en mi familia, en mi tierra.
Ustedes nunca vieron a mi abuela gritar desde la cocina,
al vendedor que pasaba por la calle al otro lado de la reja,
ni escucharon las carcajadas de mi tía Olivia,
ah, la tía Olivia, ella sí que era estruendosa
y era encantadora, así, ruidosa y malhablada.

¿De qué hablábamos? Claro, ser invisible,
pensándolo bien, no me queda ese traje,
modular la voz y vestirme en escala de grises,
callar a menos que sea de vital importancia hablar,
y bajar la antorcha a solo un cuarto de luz.
¡Qué aburrido!

¿Saben? olviden eso de las clases,
que sea invisible quien nació para ello,
yo nací para brillar.

El don de mentir

lunes, 7 de agosto de 2017

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Soy tan buena mintiendo, que decidí dejar de mentir. Protozooario del mar
 Esa cita no está fechada porque es algo que digo constantemente, me divierte encontrar personas que me dicen "no sabes mentir", mi repuesta ya la han leído.

Cuando se tiene facilidad de palabra cada quien decide usarla para bien o para mal, si enciendes turbas o si inspiras comunidades. Tengo un don natural para mentir, además soy la menor de toda mi familia -primos, hermanos, tíos, etc.-, esa posición estratega que te enseña que ojitos bonitos y palabras convincentes te pueden entregar lo que deseas, o salvar de cualquier castigo (desde luego, creces y sales al mundo que no es tu familia y se rompe gran parte de esa magia). La mentira podía ser un juego en mi adolescencia, lo que me gustaba era saber que tenía la capacidad de crear una historia tan perfectamente bien estructurada que podía sostenerse sola, sin embargo, con el paso del tiempo mantener una mentira requiere crear otra, y una más, y otra, al grado de que todas tus palabras pueden ser mentira. 

Un día decidí que no volvería a mentir, principalmente por dos razones, la primera ligada al párrafo anterior es "una mentira crea más mentiras", así que para no alimentar ese ciclo eterno mejor evitamos empezar. La segunda es "por respeto a la otra persona", porque deben saber que si hay algo que detesto en el universo es que me mientan, así que si no me gusta que me lo hagan, por qué he de hacerlo a los demás.

¿Y por qué me enfada tanto una mentira? Principalmente -y esta es una gran confesión- es porque afecta a mi ego y vanidad, considero que si usted me miente es porque cree que mi intelecto es tan bajo que no me daré cuenta, y si hay algo que me enoja es que me crean tonta. Y bueno, alguien que creció siendo una experta en mentiras no es tan fácil de timar. Además, debemos estar consientes que toda mentira tiene capacidad de lastimar y ninguno de nosotros somos tan importantes para lastimar a otras personas (será otro tema nuestra importancia en el mundo y lo que tenemos para dar).

Por otro lado, y es lo que compete a esta entrada -algún día lograré que mis introducciones no sean tan largas. O no.-, es el origen de la mentira ¿hay algo por lo que en verdad valga la pena mentir? 
Iniciemos con las mentiras pequeñas y aparentemente insignificantes, habrá quien diga "no tiene importancia es algo pequeño", yo diré "si no tiene importancia por qué preocuparse por mentir, y si te tomas la molestia de mentir en cosas tan insignificantes, no me imagino lo que elaborarás en temas relevantes", una mentira chica puede crear una mentira grande, y si algo en verdad es irrelevante ni siquiera debería quebrarse alguien la cabeza por mentir.
Pensemos ahora en las mentiras piadosas, si es que puede existir tal, porque ¿qué piedad hay en ocultar la realidad? Prefiero sufrir la pena de una situación, sobreponerme a ella y salir adelante, que vivir una fantasía supuestamente menos dolorosa. Y este punto incluye las falsas esperanzas y a las personas que por alguna razón no saben decir no. Apreciable lector, si alguien le invita a salir (amistad o querer) y usted no pretende ir a dicho evento el monosilábico "no" es la respuesta, no diga "quizá llegue, o te confirmo", si no pretende llegar o confirmar; dele la oportunidad al otro ser de rediseñar sus planes, invitar a otra persona o cambiar de idea, en lugar de encadenarlo a un compromiso que no sucederá. De la misma manera lastima más decirle a alguien, con quien usted no tiene mínimo interés de salir, que "algún día saldrán" que un piadoso "muchas gracias, pero no" que le permitirá a esa persona reformular sus intereses y seguir adelante -desde luego, eso implica que el ego de usted no esté tan dañado como para necesitar un club de fans rogando a sus pies, pero ese será otro tema-. Aprovecho este apartado de mentiras piadosas para agregar que los niños son solo seres humanos pequeños, no son idiotas, si usted le miente a un niño por "protegerlo" o porque usted cree que no entenderá la realidad,¡felicidades! le está mostrando a ese niño que la mentira es parte de la vida diaria, y "si los adultos que te quieren te mienten, todo el mundo puede mentir, incluyéndote, desde luego".

Mentiras mayores, o mentiras creadas para salvarse de una situación, para aprovecharse de alguien, para obtener algo, etc... la explicación debería ser innecesaria. No es el beneficio que usted logra, sino el daño que le hace al otro con ello, y por lo general solo estará creando una bomba de tiempo, que si pudo ser una pequeña chispa en este momento, después es muy probable que tenga una explosión catastrófica. 

Otro tipo de mentira grave e importante es  el autoengaño. Cuánto mal se puede hacer a sí mismo solo por no aceptar rasgos propios, vicios, o la realidad. Cualquier persona que haya superado algún problema conductual, un vicio ya sea en la personalidad o de dependencia, sabe perfectamente que el primer paso para salir adelante es la aceptación. Así que un fundamental punto es no mentirse ni a usted, es por salud mental, se lo aseguro.  

No ahondaré en los chismes que son de la peor clase de mentiras, y me atrevo a dar el calificativo, porque por lo general dañan a otras personas directa o indirectamente, así que solo daré dos ejemplos de los que en parte me puedo reír. Hace un par de semanas me enteré de que tengo esquizofrenia ¡tranquilos!, no hay de qué espantarse, no me la diagnosticó medico alguno, sino me enteré por un compañero de trabajo que afirma que por ello fue mi última ausencia laboral, estuve muy tentada a decirle que lo mío era psicopatía y que atacaba a los chismosos, pero me apiadé de él y solo lo ignoré (como el 90% del tiempo). O aquella vez que después de un viaje de estudios en Chapingo yo misma me sorprendí de mis habilidades sexuales y mi resistencia cuando me dijeron que tuve sexo con diez chicos en una noche, después recordé que dormí abrazada de mi amigo homosexual y que no tuve sexo esa noche y me quité el título de super mujer aguantadora en la cama. En ambos casos no di importancia a esas historias, pero la segunda hizo que una amiga se alejara de mí porque entre esos supuestos amantes estaba el chico que le gustaba. Así que antes de repetir información de alguien cerciórese de que sea verdadera, y una vez que sepa que es verdad ¡guárdese esa información de todas formas!, que ni usted ni yo tenemos porque andar contando la vida de los demás. Es más divertido abrir un blog y contar la propia vida.

Después de toda esta historia, si usted es como el promedio de las personas, por alguna razón solo recordará la parte en que afirmé que soy muy buena mintiendo y me dirá que así no puede confiar en mí. He oído eso muchas veces, no se preocupe su temor es natural, pero entonces vuelva a leer esta entrada hasta que entienda por qué no le mentiré, si no se convence siga en calma, dejo aquí el final de aquel viejo poema donde aclaro mi posición al respecto: 
Mira mis ojos que llamas malditos,
pregunta a ellos lo que ya me has dicho,
si n tú crees que mienten malditos,
es más que claro, querido amigo,
que tu camino es opuesto al mío.

Romper pedestales

viernes, 14 de julio de 2017

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Si usted gusta formar parte de este ritual, lo invitamos a que tome un mazo (del tamaño del ideal a romper) y cante junto a nosotros canciones de esclavos, que llevan el ritmo perfecto para el golpe(1).

Sobre el amor en definitiva mis nociones son múltiples, por lo que seguramente tendrán numerosas apariciones por aquí, mas procuraré separarlas, porque si no ya sería la cátedra del amor, y quién soy yo para hablar de algo tan complejo.

Me gusta enamorarme -esa es toda una noción que mencionaré algún día- y disfruto trabajar la conquista, ser detallista, buscar a la persona. Es decir, detesto esperar a que un chico se fije mágicamente en mí. El problema es que cuando un chico me gusta demasiado, además de perder la paz y la cordura, puedo volverme un tanto idiota al acercarme, ser torpe, o demasiado insistente, lo cual por lo general termina ahuyentándolos. 

Siempre está el punto de la incertidumbre, ese particular momento en que no sé si el susodicho está interesado o no en mí, esa etapa en verdad me puede robar la calma. Prefiero una bateada contundente, que esperar eternamente en la duda. Sin embargo, hay un punto clave que logra calmar mis ansias, regresarme a un estado funcional y detener el que el sujeto en cuestión sea mi único pensamiento y tema de conversación. Ese mágico momento es cuando logro tirar al hombre del pedestal al que yo misma lo subí.

Y en este punto influyen muchas otras nociones, como el enamoramiento, el empeliculamiento(2) y mucho mucho más. Conozco un chico, me agrada y luego mentalmente lo hago el hombre perfecto, y ahí se complica todo, porque obviamente jamás me sentiré preparada para salir con el hombre perfecto, yo mujer imperfecta jamás estaré a su altura, si mantengo a ese hombre en ese pedestal, o incluso aumento el pedestal, sufriré por cuan inalcanzable es y porque yo pequeño protozoario no  merezco a una divinidad. Sin embargo, aunque me encanta andar cortejando por el mundo, disfruto el momento en que rompo el pedestal. La mayoría de las veces es por casualidad, ni siquiera es tan consciente como espero lograrlo algún día. Sucede que veo algo, o dice algo que va en contra de alguna de mis nociones de vida (lo que se supone escribo en esta sección), y entonces cae inmediatamente a mi nivel -porque desde luego un ser prefecto no podría no estar de acuerdo con mis nociones-; entonces la vida se simplifica, mi nivel de ansiedad baja, y la gran preocupación de "¿le intereso o no?", pasa a ser solo una duda pasajera que el tiempo responderá y de la cual ya no me urge la respuesta, puedo además reconocer que  mi inteligencia regresa y puedo al fin mantener pláticas sensatas con el hombre, y hasta puedo ir probando su afinidad con mis otras nociones para ver si de una vez lo descartamos, o si vale la pena esperar. ¡Oh sí!, el bello momento en que vuelvo a ser yo y la paz me abraza.

Dije que no hablaría como tal de la noción del amor, porque lo que quiero ejemplificar son los ideales inalcanzables, no mis pésimas técnicas de conquista; y bueno, el ejemplo de los chicos me parece bastante claro, pero así mismo pude haberles platicado de aquel ensayo de diez inocentes cuartillas que nos pidió el profesor, pero cuando lo hizo agregó "Si sus trabajos son muy buenos los podemos incluir en la antología que se hará", y en ese momento valí pingüino(3), yo ya no tenía que hacer un ensayo de diez cuartillas, yo "tenía" que hacer el mejor trabajo para que pudiera ser incluido en esa antología, ¿y quién dijo que "tenía" que hacerlo así?, pues yo, y en realidad mi subconsciente, porque esta anécdota resumida que cuento ahorita me costó un par de años descifrarla. Lo único que supe fue que hice una investigación bastante profunda del tema, pero nunca pude entregar el ensayo(4), simplemente porque no era perfecto y no iba a estar al "nivel" que "debería" estar para ser impreso entre los otros perfectos ensayos.

El punto es que ya sea con el chico de ojos bonitos, o el ensayo digno de antología, lo que sucede es que mi linda cabeza decide volver inalcanzable la meta, y por lo tanto se vuelve en realidad inalcanzable, porque siempre pensaré que mis esfuerzos no serán suficientes para lograrlo, y los descartaré incluso antes de hacerlo.

Este es el momento en que pretendo que agarren el mazo (imaginario, por favor) y rompan los pedestales que han creado para otras personas, o para sus objetivos, y se den la libertad de abrazar a esa persona o a esa meta de igual a igual. A la altura en la que estamos debe estar todo lo demás. 

Ahora me siento extraña. En lugar de contarles mis nociones de vida, siento que estoy escribiendo un blog de autoayuda, pero bueno, ese tema tiene sus propias nociones y amerita su entrada.

Si alguien leyó hasta aquí, le agradezco la paciencia, y espero que en mis palabras encuentre algo, lo que sea que busque en ellas. 

Espero algún día lograr divorciarme de la búsqueda de la perfección, en mí, en los otros y en lo que hago. Lo que al fin he aprendido es a disfrutarme en mi imperfección.

(1) Y retomando la idea del  canto de los esclavos, uno en verdad se vuelve esclavo de sus ideales inalcanzables, y de sus propias ansiedades.
(2) Empelicularse- ¡El neologismo del año! Agradezco a Emperatriz Miranda que me haya compartido esta palabra de uso popular que permanecía desconocida para mí. El término refiere a cuando te gusta alguien y haces en tu cabeza toda una película con esa persona.
(3)Valer pingüino- Sinónimo de valer madre, pero desde que tengo un sobrino que se espanta con las palabras malsonantes, sustituí casi todas con pingüinos, solo porque me gustan los pingüinos.
(4) Para quitarme la espinita del ensayo (y además para pasar la materia) dos años después ¡en serio, dos años! terminé ese trabajo (cuando me di cuenta que la razón porque lo aplacé fue el haberlo vuelto inalcanzable), solo que en lugar de ensayo hice un booktube que comparto con ustedes gustosa. https://www.youtube.com/watch?v=VsujySHPpDk&t=6s

Nociones protozooariales

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He descubierto cuan canónica soy. En un pequeño ejercicio de autoanálisis me vi hablando con diferentes personas de diferentes temas relacionados al modo en que veo y vivo la vida, y noté que de alguna manera sigo ciertos preceptos y ando ahí por la vida compartiéndolos con todo el mundo. La mayoría los he ido moldeando por mi experiencia, y ha sido curioso y grato ver de pronto que alguien más también piensa así, o incluso que sean consejos en libros o pláticas.

Dado que no tengo un fundamento metodológico para cada uno, y tampoco he estudiado filosofía, ni leído a filósofos imperdibles para los estudiosos del tema, y sobretodo como van cambiando conforme avanza mi vida, decidí no llamar a esto "filosofía protozooarial", y mejor decidí usar el término nociones, porque son en realidad ideas que he ido recolectando por el tiempo.

Así que si usted gusta conocerme, sin la necesidad de conversar conmigo, le invito atentamente a que siga esta serie de escritos (que aparecerán cada que me venga en gana), sobre cómo ve la vida este pequeño organismo unicelular, conocida por amigos -y no amigos- como La Protozooario del Mar.

*Quizá merezca su propia noción el tema, pero si algo he aprendido de los investigadores formales (de áreas muy diversas) es el tener la capacidad de reconocer que erraron en una creencia en el pasado, y con fundamentos nuevos modificarla. Así que no estoy casada con alguna de estas nociones, sino es lo que contemplo en estos momentos de mi vida.

Límites

viernes, 23 de junio de 2017

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¿Haz amado solo por un instante?
Yo te amo cada mañana durante lo que dura el saludo,
el momento en que arrojo mi brazo a tu cuello,
y tú atrapas mi cintura. Te amo ese instante,
sin preocuparme del después o de tu vida.

Así lo amo también cuando me escucha atentamente por horas. Una vez, al ver la experiencia de un hombre, pude amar a todas las mujeres que pasaron por su vida ¿Quién corrompió el amor enfrascándolo tanto? Cuando yo he podido amar desconocidos que han enlazado sus ojos a los míos, cuando amo a una mujer inmensamente y no pretendo sentir su carne desnuda.

Nos robaron la oportunidad de amar sin medida, y pensar que es lo único que tengo para dar en esta vida.


¿Cancelamos?

miércoles, 21 de junio de 2017

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Ahora espero no llegues,
quiero esta tarde para mí,
para olvidar a mis monstruos,
bailar, gritar, reír y sentir
esa magia que me encuentra
al hallarme otra vez en mí.
Procuraré hoy desnudarme,
dejarme sentir hasta el fin
cada experiencia que niego
cuando busco sobresalir.
No quedaré bien contigo,
ni me importa qué piense él.
Hoy finalmente haré el amor,
con una maravillosa
atractiva mujer de miel.
Después de haberte insistido,
espero que no llegues hoy,
podrías arruinar la cita,
qué tendré con mi interior.